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jueves, 7 de abril de 2011

Masters 1000 Miami: Ganar nunca es suficiente

Ya sé que el Masters 1000 de Miami ya ha terminado. No me he vuelto loco. Todos sabemos lo que pasó en la final del torneo, cómo un Djokovic en estado de gracia pudo vencer ante un buen Nadal. Pero no es eso lo que quiero comentar hoy. Esto es una llamada de atención a los medios deportivos de nuestro país.

Me ha sorprendido, aunque no demasiado, el seguimiento que se le ha dado a Nadal en este torneo. Fue el único español en llegar a las rondas finales y, en estas situaciones, estamos habituados a que los medios nos lancen una ola de alabanzas acerca de lo maravilloso que es el juego de Nadal, de lo humilde que es como persona y mil cosas más. Sin olvidarnos de lo bueno que está, claro, aunque esto nunca dejan de recodárnoslo. Pero esta vez no fue así. Y yo me pregunto, ¿por qué?
CLIVE BRUNSKILL – GETTY IMAGES
Hemos tenido un fin de semana intenso en las competiciones deportivas. En el fútbol, el F.C. Barcelona ha conseguido distanciarse 3 puntos más del Real Madrid y dar un golpe sobre la mesa casi definitivo en la Liga. Esta noticia copó todos los informativos. Además, tuvo lugar el Gran Premio de Jerez de moticlismo, con gran éxito para los españoles en casi todas las categorías. Pues bien: el sábado, aunque Nadal arrollaba a Federer en las semis del torneo norteamericano, el tenis pasó a ser el tercero en la jerarquía de interés mediático. Y es que el seguimiento, en especial la televisión, de la victoria de Nadal se vio claramente condicionado por los demás deportes. En otra ocasión, la repercusión de esta victoria del mallorquín, para colmo sobre su gran rival, habría sido mucho mayor y la noticia se hubiera utilizado para abrir la sección de los deportes de casi todos los informativos. Pero esta vez no fue así.

Por contra, el domingo, cuando los partidos de Liga de mayor interés ya habían pasado y lo más importante que comentar era el motociclismo, el espacio concedido al tenis fue mucho mayor. Y no fue porque el partido fuese más o menos emocionante, ni por el éxito de Nadal –que perdió–, sino simplemente porque, ese día sí, había hueco para meter la noticia. Y porque por razones de derechos sólo a TVE le convenía hablar de motos.

Estoy acostumbrado a que los medios sólo den importancia a los resultados de Nadal en Wimbledon porque en julio ya no hay Liga. Recuerdo, por ejemplo, que cuando Nadal ganó su cuarto Roland Garros en 2008 contra Federer en la final apenas lo mencionaron porque el Real Madrid acababa de ganar la Liga. 

Seamos francos: esto ya pasa de castaño oscuro. Los resultados de Nadal, que muchas veces se sacan de contexto y se magnifican en exceso, son igual de importantes sea cual sea la época del año. Los méritos no debe marcarlos la agenda setting.

sábado, 2 de abril de 2011

Masters 1000 Miami: "Semi"-finales

Djokovic es más Goliath que nunca. Consiguió vencer a Kevin Anderson en los cuartos, con un marcador que apenas reflejó lo parejo que en realidad fue el partido (6-4 6-2). Fue el encuentro más apretado del serbio en lo que llevaba de torneo, pero la balanza acabó decántandose a su favor gracias a su seguridad en los momentos clave y a su superioridad en el nivel de saque, algo que, esto último, nadie esperaba. Con unos meritorios cuartos de final y un gran juego desplegado, el sudafricano puede irse de Miami con la cabeza muy alta.

Clive Brunskill - Getty Images
El mérito de Anderson es aún mayor ahora que conocemos el resultado de la primera semifinal, la que enfrentaba precisamente al Djokovic con el nuevo americano con mejor ranking: Mardy Fish. Con su victoria sobre Ferrer, Fish adelantó a Roddick y se aseguró la octava plaza del ranking ATP. (Noticia ATP) En la reedición de la final del torneo de Indian Wells del 2008, la lluvia volvió a hacer acto de presencia, cuando el marcador iba 2-2. Y, como suele suceder en los torneos sin pistas cubiertas, el parón siempre beneficia a uno de los jugadores. En este caso fue a Djokovic, que salió más atento que Fish y cerró el set con un break a favor, al saque. Una alianza entre la decepción de Fish por desaprovechar el 15-40 del que dispuso en el juego del 5-3 y una mejora del rendimiento de Djokovic dio lugar a que este último certificase su pase a la final.

Con el primer finalista decidido, aún nos falta conocer al segundo. La segunda semifinal será, con permiso del serbio, una final anticipada: nada menos que un Federer-Nadal. Es la primera vez en 4 años (Copa Masters 2007) que estos dos jugadores se verán las caras en unas semifinales. Y, sinceramente, es una pena que este partido no sea la final. La rivalidad entre estos dos tenistas es ya una de las mejores de la historia, sólo a la altura de los Connors-Borg-McEnroe, Becker-Edberg y Agassi-Sampras. El Frente a Frente de estos dos ya empieza a dar miedo. Nadal va por delante en el global de enfrentamientos (14-8), pero Federer venció en el último enfrentamiento (Masters Cup de Londres).

AFP - Getty Images
Lo principal es que el partido sea un gran espectáculo; que sirva como escaparate mundial del altísimo nivel del tenis actual, donde dos mitos pueden encontrarse en unas semifinales. Esperemos que Nadal sea capaz de recuperarse de las molestias que aquejaron su hombro derecho en su compromiso de cuartos ante Berdych y sea capaz de plantarle cara al genio suizo. Lo que todos queremos es buen tenis. El resultado, cuando este deporte te gusta tanto, casi te da igual.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Masters 1000 Miami: David contra Goliath

La jornada de octavos de final de ayer en Miami nos dejó varios resultados para comentar de mano de los tres grandes dominadores del circuito a estas alturas de la temporada: Federer, Nadal y Djokovic.

Djokovic se impuso con la autoridad que últimamente le caracteriza a su compatriota Viktor Troicki. A Troicki al menos le queda el consuelo de no haber recibido ningún set en blanco por parte de su compañero en el potente equipo de Copa Davis serbio. Su próximo oponente será el sudafricano Kevin Anderson. En un principio, la diferencia de ranking –el 2º frente al 40º– hace pensar que el partido será un paseo de Djokovic. Pero por mi parte tengo la esperanza de que Djokovic se encuentre un hueso duro de roer que le ofrecerá batalla tal y como sucedió recientemente con Nadal en el Masters 1000 de Canadá del año pasado. Con su juego ofensivo basado en saque, Anderson intentará que su rival no coja ritmo con punto cortos y un juego vertical. Quién sabe, quizá el sudafricano sea capaz de darle un disgusto a Djokovic como el que le dio en este mismo torneo hace tres años en la segunda ronda. Nunca se sabe, pero al menos puede decir que el Frente a Frente le favorece.

Getty Images
Por otro lado, Federer y Nadal solventaron con comodidad sus compromisos ante Rochus y Dolgopolov, respectivamente. Más allá de comentar el devenir de los partido, hay una cosa que nos llama la atención: la diferencia de altura. Podrá parecer anecdótico, pero no hay ningún jugador por debajo de los 180 centímetros entre los mejores. Salvo por la excepción de nuestro David Ferrer "Ferru" (175 cm.) e incluso Albert Montañés (175 cm. también), todos los jugadores Top son altos y con un físico poderoso. Nadal es el paradigma de la fuerza y Del Potro lo es de la altura. Con sus 168 cm. se puede afirmar con seguridad que Olivier Rochus es el jugador más bajito del circuito profesional. Dolgopolov no deja de ser excepcional no tanto por su altura –180cm.– como por su físico.


Más allá de lo circunstanciales que puedan parecer estos datos resultan muy reveladores para determinar la moda del tenis actual en cuanto a físico. El prototipo de jugador ha cambiado considerablemente desde los inicios del circuito ATP. No queda apenas huella de los Santanas o los Bertoluccis, jugadores que basaban su juego en la técnica y la estrategia por encima del físico. Salvando las diferencias, la planta y la técnica de Federer nos pueden hacer recordar esos lejanos momentos del tenis: el aroma de los mosqueteros. Ahora tenemos torres esculplidas por incontables horas de gimnasio. Mirad a Verdasco, por ejemplo: ¡se habla que puede levantar 350 kilos en sentadilla! Aunque el mejor ejemplo de tenista actual, tanto por parámetros como por juego, es Andy Murray, que ha conseguido una agilidad increíble con sus más de 190 cm. de estatura.

David Callow - SI/Getty Images
Y es que parece que en la actualidad David ya no vence a Goliath. Pero el calendario es cada día más exigente y el nivel competitivo mayor, así que todo sea por el progreso del deporte sano.

martes, 29 de marzo de 2011

Masters 1000 Miami: Llueve

En esta jornada del torneo de Miami han tenido lugar algún que otro resultado interesante que comentar. Nadal ganó a Feliciano por 6-3 6-3 con una gran superioridad que, no nos engañemos, era de esperar. Si la lucha hubiese sido frente a las cámaras la cosa habría sido distinta. Lo comenta Javier Martínez en una entrada muy irónica en su blog: uno es un genial deportista y el otro también es genial pero aún no sabemos exactamente en qué.

Al Bello - Getty Images
Cabe mencionar también la sorprendente derrota de Del Potro ante Mardy Fish, pese al buen momento de forma del que disfrutaba. Además, Mayer ganó a Almagro –en un partido extraño sólo posible gracias a la inestabilidad mental del murciano– y Ferrer hizo lucir sus galones ante un apagado Marcel Granollers que venía de darnos una alegría ante Michael "mosquetero" Llodra.

Mike Ehrrman - Getty Images
Una noticia curiosa que pulula por la web de la ATP es que Mardy Fish, 15º del mundo, está a una victoria de alcanzar a Roddick, 8º, pero que perdió en segunda ronda como defensor del título. De ser así, Roddick dejaría de ser el americano mejor calasificado, posición que ocupa desde el año 2002, en favor del jugador que nos sorprendió el año pasado en el torneo de Cincinatti. Momentos delicados para el tenis estadounidense, que no es capaz de suplir con jugadores su abundancia de torneos. Las esperanzas se centran en la perla de su cantera: Ryan Harrison. Su sutil parecido al juego de Agassi y Connors ha hecho que el tenis americano deposite en él su atención. Esperemos que la presión no pueda con él y que acabe de cuajar como tenista. Seguro que su entrenador, Pepe Higueras –ahí es nada– le ayudará mucho para mejorar. Desde luego: el chaval apunta maneras de crack.

Pero en una jornada tan emocionante como esta el hecho que más resalta no ha sido otro que las interrupciones por la lluvia. El juego ha estado casi una hora detenido en las instalaciones de Cayo Vizcaíno por un chaparrón. Y yo me pregunto una cosa: ¿cómo puede ser que el torneo de Miami –según muchos el 5º Grand Slam– no disponga de al menos una pista cubierta? Es sencillamente ridículo. Todos los partidos parten ya con una hora de retraso con respecto a las estimaciones. Y esto no sólo es un fastidio para los jugadores y el público asistente. El daño más grande que se le hace al tenis con las interrupciones viene de parte de las retrasmisiones televisivas. Más de una vez nos hemos hartado de esperar a que escampe el chaparrón y hemos dejado un partido a medias.

Al Bello - Getty Images
Los torneos deberían tener al menos una pista cubierta. Y mucho más este torneo de Miami, con una climatología tan húmeda y unos beneficios que no es que sean precisamente escasos como para que los recogepelotas tengan que secar las líneas con toallas. Ya lo hizo Hamburgo en su día. Y Madrid, Australia, Wimbledon, Halle... Es imperdonable que torneos como Miami, el US Open o Roland Garros no dispongan de pistas cubiertas. 

Así que, ahora que todos –salvo algunas federaciones en la Copa Davis– se han adaptado al ojo de halcón, deberían hacer lo mismo con los techos retráctiles. Caros, sí; pero infinitamente útiles. No queremos más partidos deslucidos por la lluvia como la final de Roma del año pasado.